¿Sientes que te hablan en chino cuando vas a la oficina de empleo? ¡Vamos a traducir ese idioma!

Palabras como «Base reguladora», «IPREM» o «EPI» pueden sonar a jeroglíficos cuando estás empezando. Pero dominar el lenguaje del sector es el primer paso para moverte como un profesional y que nadie te «atropelle» con tecnicismos. Aquí tienes los términos que sí o sí debes conocer:

1. Los Pilares de tu Nómina y tu Futuro

Antes de hablar de paro, hay tres conceptos que debes tatuarte (metafóricamente) porque aparecen en todos tus documentos oficiales:

  • Base Reguladora: No es lo que cobras «limpio» en el banco, sino la media de tus bases de cotización. Es la cifra mágica: de aquí sale el cálculo de lo que cobrarás de paro, de baja o de jubilación.
  • IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples): Es el índice que usa el Estado para poner topes a las ayudas. Casi todos los subsidios son el 80% del IPREM. Si el IPREM sube, tus ayudas suben.
  • Carencia: En términos de prestaciones, la «carencia» es el periodo mínimo de cotización necesario para tener derecho a algo. Por ejemplo, para el paro contributivo, el periodo de carencia es de 360 días. Si tienes 359… te quedas fuera por falta de carencia.
  • Vida Laboral: Es tu «pedigrí» profesional oficial. En este documento la Seguridad Social anota cada día que trabajas, la empresa y el tipo de jornada. Revísalo cada año para asegurar que tus empresas te han dado de alta correctamente.

2. Especial SEPE: El Glosario del Desempleo

Aquí es donde la mayoría de la gente se pierde. Vamos a ver los términos que marcarán la diferencia cuando solicites una ayuda:

Días de Cotización (Tu «Hucha»)

Cada día que trabajas legalmente, acumulas «tiempo» en una hucha virtual. Para la prestación contributiva (el paro normal), necesitas al menos 360 días acumulados en los últimos 6 años.

Días de Consumo

¡Ojo con esto! Cuando pides el paro, el SEPE «consume» los días que tenías ahorrados. Por ejemplo, si tienes 360 días cotizados, el SEPE te dará 4 meses de prestación y tu hucha volverá a cero. Es importante saber cuándo te conviene gastar esos días y cuándo no.

Suspensión vs. Extinción

  • Suspensión: Es una «pausa». Si estás cobrando el paro y encuentras un trabajo de menos de un año, el paro se pausa. Cuando termines ese contrato, puedes pedir que se reanude donde se quedó.
  • Extinción: Es el final definitivo. El derecho se acaba porque lo has agotado, porque el contrato nuevo ha durado mucho o por una sanción.

Compromiso de Actividad

Al pedir una prestación, firmas un papel donde te comprometes a buscar empleo activamente, presentarte a entrevistas y hacer cursos. No es un trámite más: si el SEPE te llama para un curso y no vas sin causa justificada, pueden quitarte la prestación.

Pagos Indebidos

El término que más miedo da. Ocurre cuando el SEPE te paga dinero que no te correspondía (por ejemplo, porque empezaste a trabajar y ellos no lo grabaron a tiempo). Tendrás que devolverlo, así que si ves que te ingresan de más, ¡avisa rápido!


3. Conceptos de Contratación que Debes «Cazar»

  • Convenio Colectivo: Es el «libro de reglas» de tu sector. Ahí se decide cuánto es el salario mínimo para tu título de FP, cuántas vacaciones tienes y tus turnos. ¡Es tu escudo legal!
  • Devengo: Es el proceso de generar un derecho. Por ejemplo, cada día que trabajas «devengas» (ganas) una parte de tus pagas extras y de tus vacaciones, aunque no las cobres hasta el final.

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